Como ya sabreis los interesados, la pasada madrugada del domingo al lunes se entregaron los EMMY 2011, lo que viene a ser el equivalente televisivo a los Oscars. Votados por profesionales del medio, tienen una ubicación rara por entregarse a mitad de año valorando lo que se emitió durante la temporada pasada. Por este motivo, esta edición ha destacado por la ausencia de una serie como Breaking Bad, cuya cuarta temporada comenzó fuera de tiempo para ser nominada, y que en las tres ediciones anteriores se llevó merecidamente el premio a mejor actor de drama por Bryan Cranston. Algunas cosas no han cambiado de un año a otro (al menos, televisivamente, me merecen más criterio que los Globos de oro), pero en cuanto a interpretaciones sí ha habido un baile de premios, no así en cuanto a mejores series del año, donde repiten las del año pasado: en drama Mad Men y en comedia Modern Family.
