En los últimos años, ésta ha sido una categoría con poco
espacio para la sorpresa. Las ceremonias de entrega de premios que se adelantan
a los Oscar, han ido dejando bien señalado el camino para coronar a uno de los
candidatos con poco margen a la especulación. Si salvamos el premio de
Christoph Waltz por Django desencadenado cuando Tommy Lee Jones parecía tener
cierta ventaja por Lincoln, los premios a Jared Leto, Christopher Plummer,
Christian Bale, el propio Waltz por Malditos bastardos, Heath Ledger o Javier Bardem parecían salir con el nombre grabado directamente de la fábrica de las
estatuillas.
Este año todo indica que volverá otra de esas noches rizando aún
más el rizo. Ya no es solo que no parece quedar ningún suspense para saber
quién será el vencedor. Es que incluso el quinteto finalista ha copado
prácticamente la categoría en toda la
feria anual. La única alternativa que ha asomado un poco ha sido Josh Brolin
por Puro vicio y tampoco es que le hayan dejado asomar mucho la cabeza
precisamente.